Resumen de ponencia en la Conferencia Olores 2017 Valladolid, España

Hace ya tiempo que la desodorización mediante unidades compactas con adsorbentes de alúmina activada se ha convertido en una opción más que interesante para subsanar los problemas de olores que se dan en muchas instalaciones de tratamiento de aguas residuales.

En este caso explicamos como con pequeños equipos compactos acoplados a venteos podemos desodorizar algunos elementos de la planta o del sistema de saneamiento sin ventilación forzada, mediante adsorción pasiva.

Los gases que se acumulan en este tipo de espacios cerrados son capaces de evacuar – debido a la sobrepresión generada durante su llenado – a través del equipo de desodorización donde se produce la eliminación de los compuestos malolientes, sin necesidad de incorporar ventiladores ni llevar acometidas eléctricas, así como conductos de aspiración hacia torres centrales de desodorización.

En consecuencia se trata de una solución de muy bajo coste de explotación y elevada eficacia, que ya se ha implementado en silos de fangos, espesadores, tapas de registro, fosas sépticas o pequeñas depuradoras compactas, pero que también puede aplicarse a en tanques de homogeneización, depósitos de fangos, tanques de tormentas, reactores biológicos cubiertos, etc.

Para un correcto funcionamiento han de seleccionarse los adsorbentes químicos de calidad y características adecuadas, para conseguir el máximo rendimiento (rozando el 100%) y evitar problemas de compactación del lecho o desintegración del granulado.

En algunos el equipo puede dotarse de motor-ventilador, para cuando sea necesario ventilación del interior, o cumplir con una exigencia de renovaciones/hora