La aplicación de cloro gas es una de las tecnologías más fiables para la desinfección de agua potable, pero debido a su peligrosidad, la instalación ha de contar con un sistema de control de escapes de cloro, capaz de detener una posible fuga en caso de accidente.

Un sistema de eliminación de cloro gas muy fiable es el lavado en seco (‘dry scrubbing’), que tiene lugar en un equipo de filtración mediante adsorción química.

El gas se fuerza a pasar a través de un lecho de adsorbente de una alúmina activada especialmente impregnada para la eliminación de cloro, donde se desarrolla una rápida secuencia de adsorción, absorción y reacción química.

El equipo de filtración se acopla al venteo de la sala de almacenamiento de gases. En el momento en que se detecte una concentración de cloro anómala se activaría la aspiración del interior de la sala, de manera que la mezcla de cloro gas y aire captada es forzada a pasar a través del sistema, resultando a la salida del equipo un aire libre de cloro.

Este sistema presenta importantes ventajas frente al tradicional de lavado químico “Wet Scrubber” con sosa:

  • Las concentraciones a la salida de gas tóxico son sensiblemente inferiores.
  • Son equipos compactos con sencillo sistema de control y bajos costes de operación y mantenimiento
  • No se manipulan sustancias peligrosas como la sosa.
  • El adsorbente se puede analizar y determinar su actividad. Así es posible después de una fuga, conocer cuando adsorbente ha reaccionado y sustituir solamente el que se haya agotado.

El adsorbente utilizado para instalaciones de cloración, Alphasorb 5 CLS, tiene una capacidad para eliminar al menos el 12,5% en peso de cloro (Cl2), y da lugar a una corriente de salida con concentraciones inferiores a 5 ppb.

Normalmente el equipo se diseña para el peor escenario posible, con una capacidad suficiente para eliminar todo el cloro gas almacenado, y con una velocidad de aspiración adecuada para poder extraer todo el cloro que pasa rápidamente de líquido a gas.

Este mismo sistema puede utilizarse para sistemas de contención de escapes de otros gases peligrosos, como el dióxido de azufre.