La corrosion, un riesgo para la electrónica

Alphachem le ayuda a evitar los fallos en los equipos electrónicos causados por la corrosividad ambiental

 

La mayoría de fábricas de papel y celulosa protegen el equipamiento electrónico de los posibles peligros de la corrosividad ambiental al igual que lo hacen frente al fuego, vibraciones, interferencias, subidas de tensión y por supuesto de la temperatura y la humedad.

En el proceso productivo se producen diversos gases ácidos y/o corrosivos, como ácido sulfhídrico (H2S), dióxido de azufre (SO2), ozono (O3), óxidos nitrosos (NOx), amoniaco (NH3) y derivados, cloro (Cl2) y derivados, ácido fluorhídrico (HF) y otros que penetran en las salas eléctricas a través de puertas, ventanas, orificios de ventilación, pasacables, creando un ambiente en el interior altamente corrosivo que afecta a la instrumentación instalada.

 

La corrosión ataca a los terminales de conexión, conectores pin, zócalos de los IC y a las propios pins de los circuitos integrados, lo que lleva a aumentar la resistencia al paso de la corriente por dichos elementos, falseando las lecturas reales y produciendo un efecto de sobrecalentamiento en los diversos elementos, que terminan en averías. Estas averías generan gastos considerables en mantenimiento y pérdidas de producción todavía más costosas.

 

Como efecto añadido la corrosión también ataca los sistemas de aire acondicionado, tanto a los tubos de cobre, como a las soldaduras de plata entre ellos, produciéndose fallos en el sistema de acondicionamiento de aire que es una causa indirecta de averías por corrosión.

La presurización de las salas eléctricas con aire filtrado químicamente se ha mostrado como la solución más eficaz para estos problemas.

 

Causas de la corrosión

La corrosión se produce por la reacción química de compuestos gaseosos sobre algunos metales, que provocan el deterioro del propio metal y la pérdida de sus propiedades físicas iniciales, llegando a producir cortocircuitos entre dos pistas, conectores o pins de los chips, adyacentes, provocando fallos.

 

La Instrument Society of America (ISA), ahora International Society of Automation, publicó en el año 1985 el estándar S71.04-1985, que define la corrosividad del ambiente en 4 tipos (G1, G2, G3 y GX) en función del espesor de corrosión que se acumula en una placa de cobre en 30 días y la relacionan con el efecto producido sobre la electrónica. Así mismo correlacionó cada clase ambiental con la concentración presente de cada gas corrosivo.

 

 

Eliminación de los gases corrosivos

 La tecnología que se ha mostrado más adecuada para la eliminación de compuestos gaseosos corrosivos, en los rangos de concentraciones habituales, es la presurización con aire filtrado químicamente en unidades de tratamiento de aire (ver ejemplo modelo Alphachem SPV-2000), con 2-3 lechos de material filtrante adecuado para la eliminación de dichos compuestos.

Los equipos utilizados incorporan filtros de partículas para asegurar que el polvo por una parte no obture los poros del adsorbente químico, y al mismo tiempo no llegue al interior de la sala eléctrica que se está protegiendo.

 

En Alphachem, división de tratamiento de aire de Greenkeeper Iberia, le ofrecemos la solución óptima con los equipos de filtración de gases más adecuados según las características de las salas eléctricas y su grado de corrosividad ambiental.

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